El mundo global y la seguridad nuclear

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En un mes se celebrará el fin de la Segunda Guerra mundial. Milliones de personas que participaron en las batallas de los mediados del siglo pasado están vivos. Pero la diferencia entre la historia y la actualidad estriba en que “no habrá veteranos de la Tercera guerra mundial”, según el comentario agudo de Walter Mondale.

 

Nursultan Nazarbayev, Presidente de la República de Kazajstán.

 

La rapidez con que se suceden los eventos en el nuevo siglo nos hace pensar en un nuevo enfoque de los antiguos mecanismos de seguridad, ante todo, de la seguridad nuclear. ¿Podrá un pequeño grupo de políticos que encabezan las potencias nucleares conseguir un avance serio hacia una situación de armas de destrucción masiva más predecible? ¿Como podemos establecer un control de tecnologías nucleares eficaz, garantizando, al mismo tiempo, el derecho de estados soberanos a desarrollar la industria atómica a fines pacíficos? ¿Como garantizar una igualdad verdadera en vez de aparencias en la esfera nuclear? ¿Está siendo utilizado plenamente el potencial de la diplomacia para resolver las cuestiones de no proliferación?

Espero que estos y otros asuntos estarán sobre la mesa en el marco de un intercambio de opiniones serio, sincero y fructífero en la próxima Cumbre global de la seguridad nuclear en Washington.

 

No proliferación nuclear – el imperativo de la época actual

 

La amenaza de una ampliación no controlada de las filas del club de las potencias nucleares es uno de los problemas más graves del siglo XXI. Si la comunidad internacional fracasa en demostrar su voluntad política, el proceso de ampliación del círculo de estados que poseen armas nucleares puede acabar siendo irrevertible con todas las consecuencias deducibles.

A mi parecer, el estado de asuntos en la esfera de no proliferación está lejos de ser ideal. El Tratado sobre la no proliferación de armas nucleares (TNP) no puede cumplir las esperanzas que estaban puestos en él ya que es asimétrico y prevé sanciones solo contra los estados no nucleares. No contiene esquemas claros sobre como deben reaccionar la Agencia Internacional de Energía Atómica y la ONU a la violación del mismo si los estados denegan acceso a instalaciones nucleares a los inspectores internacionales. Por fin, el TNP permite sus partes de retirarse sin que esto tenga repercusiones negativas. Todas estas circunstancias no hacen más sino reducir la eficacia del tratado.

Por tanto y contribuyendo al fortalecimiento y a la universalidad del régimen del TNP, Kazajstán ha propuesto de desarrollar un nuevo Tratado universal sobre la no proliferación horizontal y vertical global de armas nucleares. El documento debe garantizar al mismo tiempo que no se haga uso de “dobles varas de medir” y que sean previstas claros compromisos de sus partes así como los mecanismos de sanciones contra los violadores.

Además, estamos convencidos que es necesario adoptar cuanto antes el Tratado de cesación de la producción de material fisionable con fines militares que podría convertirse en una etapa importante en el fortalecimiento del régimen de no proliferación.

Téngase presente que en el mundo ya tenemos acumulados unas dos mil toneladas de material fisionable excedente. Este material no está utilizado por el sector militar pero sería útil para confeccionar artefactos explosivos nucleares. ¿Tenemos nosotros plena conciencia de que unos terroristas que se hagan con armas nucleares aunque sean primitivas pueden desencadenar conflictos serios entre estados?

Una análisis imparcial de hechos atestigua de que Kazajstán es un candidato óptimo para la creación eventual de un Centro de formación internacional de seguridad nuclear. Dentro del Centro se podrían realizar todos los estudios de campo y seminarios teoréticos necesarios. El Centro ampliaría el potencial de Asia Central para perfeccionar los sistemas de control intraestatal y de exportes, contabilidad y protección de material nuclear.

 

Del moratorio hacia la prohibición total de ensayos nucleares

 

Para el pueblo de Kazajstán que conoció todos los horrores de ensayos nucleares su total prohibición es de especial importancia. Es natural si se tiene en cuenta los 450 ensayos en el sitio de pruebas de Semipalatinsk de los que sufrieron un millión y medio de personas. Por esta razón el 29 de agosto de 1991 firmé sin vacilar el decreto de cierro del sitio de pruebas nucleares de Semipalatinsk. Años despues por una iniciativa de Kazajstán este mismo día se adoptó como el Dia internacional de lucha contra ensayos nucleares lo que tiene un profundo sentido simbólico.

Dentro de su política exterior pacífica Kazajstán está colaborando con éxito con la Agencia Internacional de Energía Atómica, con el Grupo de suministradores nucleares, la iniciativa de Krakow, el Comité de Zanger y la Iniciativa global de lucha contra el terrorismo nuclear. Para eliminar la posibilidad de fuga de material nuclear en Kazajstán se ha creado la Comición nacional sobre la no proliferación de armas de destrucción masiva que lleva todos los asuntos del ciclo nuclear.

Kazajstán otorga una importancia especial a la cooperación con la Comisión preparatoria del Tratado de prohibición completa de los ensayos nucleares (TPCEN) en las cuestiones de desarrollo de un sistema internacional de control y metodos de inspección local. En el marco de la cooperación en 2008 en la territoria del campo de pruebas de Semipalatinsk se llevó a cabo un experimento de campo integrado de inspección local.

Lamentamos que ciertos países influyentes se abstengan de firmar y ratificar el TPCEN lo que permite a las potencias nucleares oficiales seguir realizando pruebas nucleares mientras que los “estados umbral” están libres a desarrollar con impunidad propios programas nucleares.

Las potencias nucleares oficiales deben asumir una responsabilidad especial. Deben de comprender una verdad simple que es imposible seguir modernizando sus armas nucleares convenciendo, al mismo tiempo, a los estados en vías de desarrollo que abandonen sus programas con vistas a dotarse de armas de destrucción masiva. Desde este punto de vista, el moratorio voluntario de  pruebas nucleares que observan las potencias mundiales es muy importante pero no es suficiente a largo plazo.

Invito a todos los estados de los que depende la entrada en vigor del TPCEN de mostrar su voluntad política, firmar y ratificar este documento de excepcional importancia. Kazajstán saluda la decisión del presidente Barak Obama de revisar el enfoque de administraciones anteriores del tratado y negociarlo en el Senado. Estamos convencidos de que la ratificación de este documento histórico por el Senado incitará a otros estados seguir las huellas de Estados Unidos.  

 

Desarrollo de los programas nucleares pacíficos – el derecho inalienable de los estados soberanos.

 

Tomando las medidas de control, legales y vitales para toda la humanidad, en la esfera de la seguridad nuclear, la comunidad internacional no debe ignorar las tendencias globales en el ámbito de energía y altas tecnologías. Por lo cual es necesario tener el equilibrio razonable entre los esfuerzos globales en el área de la lucha contra el terrorismo nuclear y los programas legítimos desde el punto de vista de derecho internacional.

A mi juicio, es insuficiente solo adoptar sanciones, aunque sean eficaces. No se puede acorralar a enteros estados y pueblos, privando de sus derechos legítimos al átomo pacífico y molestar su orgullo nacional. En este sentido hace falta tomar positivos estimulos de promoción y preferencias. Los estados deben tener interés económico en quedarse en el campo de derecho internacional y desarrollar solamente programas nucleares pacíficos.

Kazajstán, disponiendo de grandes reservas de uranio natural, la base tecnológica, desarrollada infraestructura, también va a utilizar su derecho legítimo al desarrollo del programa nuclear pacífico. No nos limitaremos al papel del suministrador del crudo a otros países extranjeros, sino tendemos a ocupar un lugar digno en la cadena tecnológica mundial.

Kazajstán ha sido y sigue siendo el convencido partidario del principio de igualdad de acceso de todos los países al átomo pacífico. Por lo cual Kazajstán participa en la creación junto con Rusia del Centro Internacional de la concentración de uranio en Angarsk, a nosotros es muy afina y entendida la idea de la creación del Banco internacional de combustible nuclear bajo la égida del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). Una vez más quisiera manifestar con toda la responsabilidad, que Kazajstán está dispuesto no solo instalar este banco en su territorio, sino garantizar el mantenimiento adecuado del combustbible nuclear.

Puedo asegurar: Kazajstán nunca pasará el límite, que separa el programa nuclear pacífico del militar.

 

Reducción de los arsenales nucleares – la promoción real hacia el mundo sin armas nucleares.

 

En este sentido Kazajstán cifra esperanza en los esfuerzos, tomados por Barack Obama y Dmitriy Medvedev de la firma de nuevo tratado en el area de armas estratégicas. Apoyamos el deseo del Secretario General de la ONU Sr. Ban Ki-moon, que los acuerdos deben tener el carácter jurídico y prever la posibilidad de su verificación.

Al mismo tiempo creo, que los éxitos alcanzados y esperados en el ámbito de la reducción de armas estratégicas no deben llevar a apaciguamiento, aun más  -  a la euforia injustificada. No vamos  a olvidar de que en el territorio de diferentes regiones del planeta están concentradas importantes reservas de armas tácticas nucleares.

En mi opinión llegó el momento de discurrir la experiencia de las zonas regionales, libres de armas nucleares – América Latina, la parte sureña del Océano Pacífico, Asia Sur-Este, África y Asia Central. Esto puede parecerse increíble – las zonas sin armas nucleares tienen que esperar durante unos años del reconocimiento de parte de los estados oficiales nucleares y de adoptar los protocolos correspondientes. Y todo esto con múltiples declaraciones de las potencias globales de sus sinceras aspiraciones hacia el mundo sin armas nucleares. Por eso propongo abordar la cuestión del estatus de derecho internacional de las zonas sin armas nucleares, que se prevé tanto las garantías negativas de la seguridad, como preferencias a los países-miembros.

En conclusión pienso qu es necesario fijar la atención de toda la comunidad internacional, incluyendo la de los participantes de la Cumbre de la seguridad nuclear de abril a algunos momentos principales.

Primero. El mundo sin armas nucleares – es un objeto grandioso, que no puede ser alcanzado en plazos históricamente breves. Sin embargo, no es un pretexto de dejar para mañana lo que podemos hacer hoy en los asuntos de no proliferación, desarme nuclear y uso pacífico de la energía atómica.

Segundo. Las perspectivas del mundo sin armas nucleares en buena parte dependen del orden internacional que se está formando ahora.

Estoy convencido de que la multipolaridad será posible solo cuando la democracia como instrumento de tomar en cuenta diferentes opiniones de distintas partes, se extendienda en el ámbito de relaciones internacionales. Solo en este caso los pequeños y medianos estados dejarán de ver en armas nucleares la garantía principal de la seguridad.

Tercero. La promoción real hacia los ideales del mundo sin armas nucleares depende, en primer lugar, de las potencias oficiales nucleares. Ellas deben ser el ejemplo para otros estados en los asuntos de no proliferación y desarme sin aplicar “dobles estándares”.

Cuarto. El mundo sin armas nucleares puede convertirse en la realidad solo en el caso de integración de los esfuerzos de todos los países y pueblos, independientemente del hecho que si posean o no las tecnologías nucleares. Es posible que hoy debemos empezar a discutir el asunto de aprobar en perspectiva la Declaración Universal del mundo sin armas nucleares, en la cual podríamos fijar la disposición de todos los estados ir hacia los ideales del mundo sin armas nucleares.

Quinto. Kazajstán, renunciando voluntariamente del cuarto arsenal nuclear del mundo ha sido y seguirá siendo el estado sólido de la comunidad internacional en los asuntos de no proliferación, desarme y uso pacífico de la energía atómica. Nuestra política en estos asuntos sigue siendo equilibrada, consecutiva y responsable.

Hace 70 años Sir Winston Churchill dijo “Nunca en la historia de los conflictos humanos tantas personas debían a tan poca gente”. Por suerte el mundo de hoy no es arena de los conflictos nucleares, sino de serias contradicciones. La resolución de estas discrepancias está en las manos de pocas personas, quienes toman decisiones. En las manos de los líderes de los estados, cada uno de los cuales tiene su responsabilidad para que el átom desintegrado no desintegre a nosotros.

 

 

Mensaje de saludo
de su Excelencia el
Embajador

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